No sé ni siquiera cómo empezar esto, pero creo que es algo que te debo y me debo.
Hay algo que te debo
y me debo.
Quiero contártelo desde el principio, con mis palabras, tal como me salió escribirlo.
Desliza, toca y tómate el tiempo que quierasContigo pasó algo que nunca me había pasado. Nos vimos por primera vez en una etapa donde yo estaba comprometido, y así y todo, aunque sin buscarlo, esa primera conversación que tuvimos donde Mariaca (aunque tú dices que no te acuerdas), se sintió una conexión, y pues así no sea digamos lo más normal admitirlo, nos gustamos, con unas poquitas palabras.
Tanto así, que la conexión se empezó a notar tanto, que ambos nos dimos cuenta y tuvimos que frenar un poco la conversación porque nos dimos cuenta lo que pasaba, luego tú cambiaste de lugar y te hiciste al otro extremo, ya se sentía más como evitándonos, porque sentíamos que no era el momento y que eso podía escalar.
Luego, mucho tiempo después, coincidimos por Bumble que empezamos a hablar y a tener esas conversaciones largas conociéndonos y contándonos cosas, ahí creo que confirmamos algo que es muy importante para los dos, y es poder hablar con profundidad de distintos temas. Y bueno, por cosas de la vida, y en este momento estoy seguro que fue lo mejor que pudo pasar, porque tampoco era el momento, y fue alejarnos porque ya había algo muy avanzado por mi parte con otra persona.
Y creo que fue lo mejor, porque esa versión de mí mismo, no era la ideal para estar contigo. Después, también muy curioso, que yo estuviera en la portería de acá del edificio esperando, además con la que era mi novia, y aparecieras tú otra vez, esperando a alguien en un carro. Y tú dices que no me viste, pero yo estoy seguro que nos volvimos a ver otra vez directamente. Luego la vez que te vi en Milán y que tú te volteaste como un resorte, que ambos sabemos lo que sentimos. Esa vez se sintió algo más a nivel energético, y los dos lo sabemos.
Después vinieron nuestras conversaciones y ya conocernos, empezar a salir, hacernos novios y profundizar en algunas cosas, pero yo estando en un proceso obviamente al que me debía dedicar al 100%.
No me arrepiento de nada de lo que vivimos, porque por fin te pude sentir como eras tú realmente, como te quería conocer, ver de cierta manera las cosas a través de ti, conocer los grandes sueños que tienes, que te quieres comer el mundo, lograr cosas, dejar una huella.
También las cosas que te gustan, como ver al Once Caldas, así sufras con un equipo tan regularcito jaja, que te guste el chocolate amargo como dulce, los detalles y la presencia, ir a lugares nuevos, pasar tiempo con tus amigos y con tu familia, ayudar a otros, y hacer las cosas con tanto amor. También conocerte profundamente, tus miedos, que me permitieras verte vulnerable, y la intención de sanar esas cosas.
Pero también sentirte, tocarte, besarte, hacerte el amor y que tengamos tanta conexión, arruncharnos y sentirnos en paz, como si no faltara nada más.
A pesar de todo esto, siento que apresuramos el momento, y aunque estuvo muy claro desde el principio por lo que yo estaba pasando, porque siempre fuimos transparentes y te manifesté mi preocupación con esto, porque yo necesitaba dedicarme a estar bien de salud primero, a terminar esa etapa de aprendizajes y entendimiento de todas las cosas que habían pasado en mi vida, y eso solo lo podía lograr a través de un profundo entendimiento espiritual que tuve a través de esa etapa; no habían otras opciones, si no tomaba ese camino, no me iba a sanar,
si no elegía ese camino, probablemente en este momento ya ni estaría aquí en la tierra, y si no fuera por eso, no habría podido fortalecerme hasta el punto en el que estoy ahora. Y tampoco podría ver la vida desde distintas posiciones. Creo que valió toda la pena del mundo, solo que algo salió sacrificado, y fue nuestra relación, porque yo no podía entregarme a ella sin estar primero bien yo, sin soltar todo lo que me hacía falta soltar, sin aprender lo que todavía me hacía falta, sin saber manejar el contacto con otros y con el mundo.
Aprender a dar la mano sin cargarme. Y que tanto esfuerzo y entrega a este proceso de sanación, me permite volver a tener una vida normal, más convencional, sin estar sufriendo todo el tiempo.
Que no era que no pudiera hacer otras cosas, sí las podía hacer, pero no bien, no al 100%, y eso no era lo que quería para mí, no quería vivir limitado por una condición de salud, quería vivirme las cosas con toda, sin restricciones, y sí, tuve que sacrificar planes y sueños a corto plazo, incluso dejarte sola en muchas ocasiones, para priorizar que yo pudiera estar bien. Y creo que fue la decisión correcta, pero lo que no me gusta es que el NOSOTROS es el que haya sufrido, porque de pronto nos adelantamos un poco en el tiempo.
Yo al principio tenía mis dudas, y sentía que cuando empezamos a hablar el año pasado, tampoco era todavía el momento para intentarlo, pero esa vez creo que nos dejamos llevar por el “no dejemos perder la oportunidad” y que la vida nos fuera mostrando. Y creo que sí que nos mostró, nos mostró cosas lindas de fondo que tenemos juntos, nos mostró cosas que no se podían dar en el momento, y nos mostró que el amor es real y se puede vivir también desde la vulnerabilidad, y no desde la predisposición y el miedo.
Que hay alguien que realmente sí quiere estar con uno y darlo todo, estar en las buenas y en las malas. Y agradezco profundamente todo eso que vivimos. A ti, por ser una persona tan amorosa, tan atenta, tan cariñosa, tan pendiente, tan detallista, por mostrarme el amor lindo desde una parte que nunca lo había conocido. De tener una relación sin tener que tener discusiones feas, sino simplemente hablando, de manera tranquila y escuchándonos, aunque a veces no llegáramos a un punto medio.
Te agradezco infinitamente por ser tan paciente, por querer integrarme a tu vida, a tu familia, a tus amigos, a tus planes. A decirme “te amo” de una manera tan real y desinteresada, a verme a los ojos con tanto amor. A comprender mi proceso de salud, querer apoyarme y acompañarme. A entender que no era una cosa fácil, y a pesar de todo eso estar ahí. Y a que con todo el amor del mundo saber que en un momento lo que más convenía era dejarme terminar mi proceso bien.
Quiero decirte que te admiro profundamente. Eres la mujer más disciplinada, determinada, y entregada a lo que hace y quiere hacer que he conocido. Eres trabajadora, inteligente, dedicada y enfocada. Pero también admiro la gran persona que eres, que a pesar de haber vivido cosas que te hicieron tanto daño, seas una persona tan amorosa, sensible, empática, cariñosa, detallista, entregada y con visión de relación.
Le agradezco a la vida por permitirme conocer eso de ti, te agradezco a ti por permitirme conocer todas esas cosas bonitas que tienes y muchas otras más, y te felicito por no dejar perder esa esencia linda que tienes. También quiero darte las gracias por todo eso que has hecho por otros. Que después de toda esta tragedia hayas estado ahí al frente de las cosas y pusieras a disposición todas tus herramientas para ayudar en lo poco o mucho que pudieras hacer. Eso te lo agradezco por todos nosotros. Gracias por todo.
Y quiero decirte algo...
Creo que no hago algo así desde que tenía como 10 años y la verdad siento unos nervios impresionantes, creo que no pasaba por esto desde niño, y no sé si lo vaya a hacer por alguien más que por ti, porque creo que me acostumbré a pensar más en buscar tener el resultado lo más controlado posible para evitar cualquier sufrimiento del rechazo. Como anécdota, a la única persona que me le declaré en mi vida de una manera super romántica fue a una niña cuando yo tenía como 10 o 12 años.
Estaba tan enamorado, que sentía que se me iba a salir el corazón del pecho, y que tenía que hacer algo sí o sí para hacer que fuera mi novia. Entonces lo que hice fue que con unos amigos, les pedí que me ayudaran a hacer como una especie de ramo de flores, con unas flores robadas además de la portería del condominio donde vivía mi abuela, con una cartulina para envolverlas, pegada con cinta, y aparte le hice una carta para pedirle que fuera mi novia, obviamente esperando el resultado que quería.
Entonces con unos amigos hicimos todo el plan para que la hicieran salir de la casa, y yo estaba escondido mientras le había dejado las flores y la carta en un lugar cerca a la piscina, para que las viera y yo luego salir a verme con ella para seguramente darme el sí a ser novios. Y pues curiosamente pasó todo lo contrario, leyó la carta, recogió las flores, yo salí, y no sé si por nervios por lo que habían varios amigos esperando la reacción, lo que hizo fue tirar las flores y la carta a la piscina.
Y mira que no lo había pensado sino hasta estos días, pero eso de cierta manera creo que me marcó tanto, y que nunca lo había considerado, que me llevó a limitarme exageradamente en mis demostraciones de amor. Porque pues te imaginarás que cuando niño, es cuando uno más siente todo, y vivir una experiencia así de traumática, y sobre todo con el enamoramiento que en esas épocas es tan fuerte, marca una diferencia en la personalidad. Por eso me demoré tanto en tener mi primera novia, y realmente ya como que no veía a las mujeres para tener algo serio.
Me daba pánico hacer algo bonito por alguien, entonces me iba siempre por lo seguro, con lo que yo me sentía cómodo “por si pasaba algo” y que luego no sintiera que iba a perder mucho. Pero pues eso tenía un fondo profundo, y es que me estaba limitando en mi esencia. En entregarme románticamente sin esperar en el qué recibo, sino simplemente cómo doy, porque así soy.
Luego tuve intentos de dejar eso atrás con algunos actos con otras personas, que al final terminaron haciendo mucho daño, engaños, infidelidades, ocultamientos, mentiras, manipulaciones y demás, que obviamente hacen que uno por autoprotección termine endureciendo la coraza. Entonces básicamente me entregué a esperar a ver cómo se comportaba el otro, ver si realmente tenían la disposición de crear algo real para después abrirme y entregarme realmente en mi esencia, se podría decir que desde el principio empezaba con miedo, como midiendo.
Eso claramente lo entendí, y es algo que dejo atrás.
En estas vacaciones y viaje a Barú, me llegó información muy bonita, incluso desde días antes. Como por ejemplo hasta la misma instrucción de no ir a la toma de yagé pasada, para dedicarme por completo a mis vacaciones. Vivir cada día de una manera más convencional y disfrutar todos los planes que quería hacer de tomar cocteles, comer rico, conocer lugares, estar en el mar, compartir con gente, en fin.
También hubo algunas experiencias bonitas, con algunas personas que de la nada llegaron y claramente necesitaban ayuda, una mesera con una niña curiosamente con un problema en el cuello que le salió de la nada, totalmente decaída y ni hablaba; y otra una mesera muy coja con un problema en el nervio celíaco. Con la niña fue bonito, porque pude aplicar lo que he aprendido y hacerle un proceso de sanación, y ya como 3 días después, me escribió la mamá por WhatsApp, enviándome un audio de la niña cantando una canción super feliz.
Saber que le pude ayudar gracias al proceso por el que pasé, fue algo la verdad muy lindo. Pero bueno, a lo que quiero llegar es que ya se empieza a aclarar un poco sobre ese lado de función de servicio, y es en el día a día, en planes normales, llevando una vida común, y que probablemente no sea de estar totalmente dedicado a eso, sino que simplemente se podrán ir presentando algunas veces.
Por otro lado, también con el tema del yagé, este mes tampoco voy a ir, y creo que se empieza a mostrar también algo por ese lado, y es que probablemente sí siga yendo, pero ya será en algunos momentos más puntuales y cuando me den la instrucción.
Te cuento esto, porque yo seguía un poco con la duda de qué venía después de mi proceso de sanación y pues tampoco me estaban dando información, porque la prioridad era mejorarme y dejarme sorprender por lo que venía, y bueno al contrario de lo que yo pensaba, ha sido más un tema de empezar a aprender a vivir tranquilo y desde otras herramientas, sin tener medicinas, que supongo que podré volver a recuperar gradualmente también la meditación, que era algo que había perdido.
Con todo este contexto, quiero ir a lo siguiente y siendo muy contundente:
Yo no me veo compartiendo esta vida con nadie más que contigo. Lo quiero todo contigo, y quiero que me disculpes por no haberme podido entregar a ti completamente y haber estado limitado, pero era un proceso por el que tenía que pasar al 100%. Aprender a priorizarme a mí mismo en una condición de salud que era “incurable” según los médicos, no tenía más opciones, sino salir de eso y tener la fe y la confianza en los seres que me han estado acompañando.
Nunca fue porque dudara de si eras la mujer para mí, simplemente no me podía distraer con otras cosas cuando mi salud seguía pendiente.
En las últimas semanas he tenido demasiados mensajes relacionados contigo, incluyendo muchos sueños vívidos donde estamos juntos, y otros de cosas para tener en cuenta.
Yo me imagino todo contigo, me refiero a TODO. Quiero vivir bien la etapa del enamoramiento, de los detalles, de los mensajes bonitos inesperados, de hacer planes juntos en distintos lugares, de viajar juntos, de estar con nuestros amigos, compartir con nuestras familias, hasta de las cosas que de pronto no sean tan chéveres pero que hacen parte de una relación, las cosas en las que no estamos de acuerdo, en lo que pensamos diferente, y los momentos que no sean tan fáciles, pero que le van dando fortaleza y estructura a la relación.
Quiero construir un plan de vida contigo, que nos ilusionemos con cosas, y que sí, que nos dejemos guiar por la vida, pero también que hagamos las cosas porque hacen parte de nuestra esencia y sin miedo. Que tú puedas ser tú, y que yo pueda ser yo, sin limitarnos y pensar que pueda estar mal.
Quiero tu gritería y emoción cuando veas los partidos semanales, que vayamos a comer lo que nos gusta, tomarnos un vino y tener conversaciones profundas como nos gusta, ir a conocer lugares y países, quiero hacer cumbre en el nevado del Tolima, y me gustaría hacerlo contigo, quiero verme las nuevas películas y series chéveres contigo, quiero quedarme haciendo planes por horas de la casa de nuestros sueños, comprar cosas que nos gusten a los dos para el lugar donde vivimos, que me tengas que dar gusto en el carro que vamos a tener,
porque solo me gustan rápidos y yo darte gusto en cosas que sé que te gustan mucho. Pero también quiero los sonidos raros que haces en el baño antes de dormirte jaja, decirte que por favor cierres la llave del agua para no botarla, y todas esas cosas también. Porque te quiero así tal cual eres.
Me gustaría vivir contigo la etapa de vivir juntos, de tener rutinas, de hacer ejercicio juntos, de meditar juntos, de escucharte en las noches si tienes preocupaciones, y decirte que todo va a estar bien, de apoyarte y darte otros puntos de perspectiva para cosas en las que dudes. Que nos hagamos el desayuno, yo hacerte el almuerzo, o que si alguno de los dos no tiene ganas de cocinar, el otro pueda hacerlo. Que nos demos el beso de buenas noches, arruncharnos, hacer el amor todas las veces que queramos, bañarnos juntos, consentirnos.
Y que estoy preparado para esto, pero es una opción, porque tampoco quiero quitarte la ilusión u opción de vivir sola con tu nuevo apartamento, que también está perfectamente bien. Solo quiero que sepas que esa puerta está abierta.
Quiero verte lograr y apoyarte en lo que quieres profesionalmente, y quiero también que tú veas todo lo que puedo construir cuando me lo propongo.
Es importante que tengas claro, que tú parte interior y tu desarrollo personal, es muy importante para mí, pero que no va a ser condicionante de ninguna manera como lo quieras hacer, con los métodos y herramientas que tú escojas. No espero que sigas mi mismo camino espiritual, y aunque sería muy bonito si alguna vez te dieras la oportunidad, no es algo que me lleve a pensar que no estás haciendo lo necesario, desde que tengas una prioridad en esto de la manera que consideres.
Pero eso sí, aclarándose que siempre voy a estar ahí, estés mal o bien, y en la situación que sea, fácil o difícil, yo no soy de abandonar, soy de acompañar y de apoyar, entonces que sí tengas claro que no voy a querer algo más que verte bien y tranquila.
Me gustaría ver cómo construimos nuestra primera casa, finca o casa de campo, ir los fines de semana, estar allá solos o con amigos y relajarnos. Hacer cosas de campo y eso que nos gusten, salir a caminar, piscina, jacuzzi, tener un perro allá o plantas bonitas.
También quiero vernos comprometidos más adelante, primero nosotros en algo bonito y especial que sea único para nuestro vínculo y más desde lo espiritual como sea que nos guste. Pero también te acepto que me hace ilusión verte de blanco llegando y teniendo una ceremonia para nosotros y las personas más cercanas en algún momento para celebrar ese momento, pero sobre todo para celebrarnos a nosotros.
Incluso una familia me imagino contigo. Algo que nunca había pensado con alguien más, y puede ser o no, pero no se me hace raro de pronto tener hijos. Hasta serían bonitos creo.
Que nos veamos cuando viejitos y que sepamos que escogernos fue la mejor decisión que pudimos tomar en la vida, y que no nos arrepintamos de habernos elegido, porque de algo estoy seguro, y es que estas conexiones no pasan porque sí, y tampoco sé si van a pasar varias veces en la vida. No nos hemos encontrado tantas veces, de distintas maneras para nada. Algo nos dice la vida, siempre hay una razón, y sobre todo con tanta insistencia, y en esto solo es hacer caso.
Nos quiero felices, tranquilos, en paz, haciendo lo que nos gusta con quien amamos. Que sintamos que la vida ya nos dio todo y que solo nos abrimos a aprender y a disfrutar lo que tenemos.
Solo quiero que sepas que te amo mi cosita, mi amorcito, y que no quiero estar más tiempo alejado de ti. Quiero que seas la mujer de mi vida. De verdad, verdad. Sin miedos, entregarme a ti y tú a mí, y que por fin puedas conocer lo que en el fondo sabes que tengo para darte.
Como ves esto estuvo largo, y creo que era la mejor manera de articular todo. Probablemente de manera presencial se me hubieran pasado muchas cosas, y esto es demasiado importante para mí, como para que se me olvide algo. Pero quiero que quede claro algo, y es que esto apenas es el principio, porque esto será lo que te tengo que decir en palabras, pero el resto quiero que sea solamente a través de la acción. Te amo con todo mi corazón, Con todo el amor del mundo, Juanfe